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Tendinopatía Aquílea

Las visitas a las consultas de fisioterapia debido a una lesión del tendón de aquiles se están multiplicando los últimos años, seguramente por la irrupción de deportes en el ámbito popular como pueden ser el running y el pádel.

Este tipo de lesiones nos pueden dejar sin realizar la práctica deportiva durante una buena temporada y pueden estar causadas por varios factores, como el deterioro del tendón, la edad, una mala ejecución en el gesto técnico de aquel deporte, no calentar correctamente, un sobreuso o sobreesfuerzo, un traumatismo directo, etc…

El problema más común que se desarrolla en el tendón de aquiles es la tendinitis, que no es otro cosa que la inflamación del propio tendón.

El dolor de la tendinitis aquílea puede aparecer en la zona del talón o en el propio tendón. Este dolor acostumbra a aparecer después de la realización de la práctica deportiva, a pesar de que si la lesión evoluciona, podemos tener la zona dolorida durante todo el día.

El primero que se tiene que hacer al intuir que podemos sufrir una lesión en el tendón de aquiles, es parar la práctica deportiva y ponernos en manos de un especialista que valore el alcance de la posible lesión.

Para valorar la posible lesión, el profesional cuenta con diferentes herramientas de evaluación, siendo principalmente la palpación y movilización de la zona la más utilizada, y en el caso de ser necesario se puede realizar una resonancia magnética para esclarecer el alcance de la lesión.

Como primera opción, el tratamiento será de tipo conservador utilizando las diferentes herramientas que el profesional considere oportunas. En casos donde la lesión se cronifica y no evoluciona en el tiempo, se tendrá que valorar la posibilidad del tratamiento quirúrgico, valorando previamente otros tratamientos como podría ser el plasma enriquecido.